La Síndica pide más Guardia Urbana de noche en el Raval de Barcelona

0
136

Su petición llega tras haber recibido quejas de la asociación de vecinos por la prostitución y restos de jeringas encotnradas en el barrio.

La Síndica de Barcelona, Maria Assumpció Vilà, ha recomendado al gobierno municipal que refuerce la presencia de la Guardia Urbana por las noches en la zona de la Illa Robador del Raval tras recibir las quejas de la asociación de vecinos por la prostitución y la presencia de toxicómanos en la zona.

En su resolución, la defensora de los barceloneses considera que hace falta intensificar algunas actuaciones para garantizar la seguridad y evitar conflictos y situaciones de incivismo en la zona, aunque reconoce que el Ayuntamiento está haciendo “una esmerada intervención sobre el espacio público”, según recoge Efe.

Entre otros aspectos, la defensora plantea intensificar las acciones para asegurar la legalidad de las actividades que se desarrollan en los locales comerciales de las inmediaciones de la Illa Robador y detectar y actuar contra los puntos de venta de sustancias psicotrópicas.

Según el informe de la Síndica, el Ayuntamiento recoge en esta zona de media una jeringa al día, lo que no significa que haya un repunte del consumo de droga intravenosa.

También pide que se avance “hacia la regulación del trabajo sexual que se ejerce de manera voluntaria con alternativas realistas” y propone “actuaciones policiales contundentes” contra las mafias delictivas que explotan a las mujeres.

Críticas vecinales por la degradación del barrio

La resolución de la Síndica responde a la queja presentada el pasado año por la Asociación de Vecinos de la Illa Robador, críticos con la actuación municipal por la degradación del espacio público, especialmente por la presencia de prostitutas y de jeringas utilizadas por personas toxicómanas.

Vilà ha dado la razón en parte a las personas reclamantes y considera que hace falta seguir trabajando e intensificar algunas actuaciones integrales en la Illa Robador para garantizar la seguridad en el espacio público, el control de las actividades comerciales, la rehabilitación del parque inmobiliario y la salubridad de las viviendas.

La Síndica ha comprobado que la presencia de la Guardia Urbanadurante el día “es constante, pero, en cambio, no es así por las noches, cuando se producen los momentos más conflictivos”.

Según los vecinos, la inseguridad y el incivismo se concentra al cierre de los diferentes locales de ocio mientras los clientes permanecen en la calle, con lo que con la llegada del verano temen que aumenten los conflictos en la vía pública. Por ello, Vilà ha recomendado al consistorio que emplee una patrulla fija y estable a la zona.

En su informe, la Síndica destaca que el barrio del Raval es una zona con una alta concentración de actividades que tienen una incidencia en el medio urbano, con una población que tiene un bajo poder adquisitivo y un parque de viviendas antiguo y en muy mal estado de conservación.

Según Vilà, “el Ayuntamiento hace tiempo que hizo una apuesta por la transformación del Raval a través de diversas intervenciones a nivel urbanístico y social. Esta actuación nunca se ha detenido, aunque los cambios acostumbran a ser lentos”.

El informe destaca la presencia de prostitutas y otras situaciones distintas como personas en situación de pobreza y sinhogarismo, falta de salubridad en muchas de las viviendas que no han sido rehabilitadas y que están ocupadas por personas con un poder adquisitivo limitado, e incivismo.

El trabajo de la Síndica también revela un déficit de iluminación de algún tramo de la calle de Sant Rafael, precisamente cerca de donde se encuentra la entrada de un aparcamiento que algún colectivo utiliza para pernoctar, y donde se han recogido la mayor parte de las jeringas.

 

Nou curs