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SAPOL presenta una denuncia por las amenazas al agente que mató a 'Sota'

Un sindicato de la Guàrdia Urbana ve varios delitos en las injurias y comentarios vertidos en las redes sociales

El sindicato policial SAPOL, mayoritario en la Guàrdia Urbana, ha interpuesto una denuncia penal en el juzgado de guardia por posibles "delitos de amenazas, violación y revelación de secreto e incitación al odio" contra el agente que mató de un disparo a la perra Sota y el cuerpo de la policía local. La denuncia se interpuso el pasado 28 de diciembre. Otro sindicato, en este caso CSIF, anunció que llevaría el caso a la Fiscalía.

Según SAPOL, la demanda se basa en los comentarios publicados en diferentes redes sociales y medios de comunicación por parte de distintas personas en las que se lanzan "injurias" y se acusa de "asesinos" a los agentes de la Guardia Urbana. En opinión de SAPOL, el policía que intervino en el caso está siendo objeto de "acoso", al igual que su familia y el cuerpo policial.

MORDEDURA SIN HERIDA

Los hechos tuvieron lugar el pasado 18 de diciembre junto a la plaza de Espanya. Un agente mató de un disparo en la cabeza a la perra Sota, propiedad de un joven sintecho, Tauri Ruusalu, porque le atacó en dos ocasiones y en una de ellas le mordió, aunque solo le causó una "dermoabrasión" sin herida, según los datos que figuran en el atestado policial que publicaron en exclusiva Metrópoli Abierta y Crónica Global el día de Navidad. El dueño de la perra acabó detenido tras agredir con un monopatín al policía.

La versión que ha dado Ruusalu no tiene nada que ver con la del policía. Según el joven, de nacionalidad estonia, el policía le pidió que se identificara y asegura que acabó recibiendo un manotazo del agente cuando se ofreció a escribir su nombre. "Debió pensar que le tomaba el pelo". En aquel momento, la perra se puso entre los dos. "Subió sus patas delanteras al brazo del policía, pero no le mordió. Movía la cola todo el rato. Pensaba que estábamos jugando". Ruusalu dice que ordenó al animal colocarse detrás de él. Pero el urbano le gritó para que entrara en el coche y Sota ladró y se dirigió hacia el policía. Acto seguido, el policía le apuntó en la cabeza y le mató, explicó Ruusalu al diario El País.

INDIGNACIÓN Y MOVILIZACIONES

La muerte de la perra ha provocado una gran indignación en las redes sociales y en la calle, donde se han producido distintas movilizaciones, algunas de las cuales han acabado con altercados y detenidos. En un primer momento, la alcaldesa Ada Colau apoyó al agente y dijo que disparó "en defensa propia". El Ayuntamiento ha abierto una investigación para aclarar los hechos. Publicamente, Colau pidió testigos y vídeos que pudieran aclarar lo que había sucedido, algo que no gustó a la Guàrdia Urbana.

A finales de año, la edil dijo que no había recibido imágenes ni testimonios. En cambio, el presidente de SOS Animals Maresme, Toni Solana, asegura que sí que hay testimonios y que cuando llegue el momento hablarán ante el juez. El representante de este colectivo animalista hizo estas declaraciones en la última marcha que ha habido hasta ahora en la ciudad para reclamar justicia para Sota. La manifestación tuvo lugar el 29 de diciembre.


Fuente: Metrópoli Abierta

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