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Cataluña

Varios agentes de la policía autonómica relatan al juez de la Audiencia Nacional cómo abatieron a los terroristas de los atentados del 17-A

“Cuando cayó pensé que íbamos a salir volando”

Las horas después de los atentados de Barcelona el 17 de agosto de 2017 fueron decisivas para los Mossos d’Esquadra. Un grupo de terroristas habían atentado en pleno centro de la capital catalana y había que localizarles. Había sospechas de que pudieran seguir atentando. Cinco de ellos fueron localizados en Cambrils (Tarragona) después de atropellar a varias personas y embestir un vehículo policial que estaba realizando un control. Cuatro de ellos fueron abatidos en el lugar de los hechos, pero un quinto huyó atacando a su paso a varios viandantes. Los agentes lo localizaron a 500 metros de allí, en el paseo marítimo de Cambrils, donde fue igualmente abatido.

Uno de los jefes del operativo relató al juez de la Audiencia Nacional Fernando Andreu, encargado de la investigación de los atentados, cómo se abatió a este quinto terrorista. Estaba sentado en el suelo gritando en árabe pero intentó acercarse a la línea policial donde estaban apostados los agentes. Le gritaban que levantase las mano y que se volviese a sentar pero hizo caso omiso, entonces el mosso ordenó abrir fuego para detener su avance. Quedó inmovilizado unos minutos pero volvió a levantarse.

“Tenía dos tiradores apuntando al sujeto. Uno de ellos me dice ‘hay movimiento’. Me fijo y empieza a moverse. Eran movimientos que no podían poner en peligro nuestra seguridad hasta que de repente se vuelve a incorporar, entonces ordeno volver a disparar. Esta situación se repitió tres o cuatro veces pero las instrucciones que di a mis tiradores era que cada vez que el hombre se incorporara o sus manos fueran en dirección al cinturón que me avisaran para ordenar disparar. Y se repitió varias veces”, explicó.

Los terroristas llevaban cinturones simulando explosivos. Aunque a posteriori se comprobó que eran falsos, todos los agentes que estaban en el lugar de los hechos certificaron ante el magistrado que siempre creyeron que eran auténticos y que tenían intención de inmolarse. “Cuando cayó pensé que íbamos a salir volando”, relató uno de los agentes.

“Levantaba el dedo hacia el cielo”

Más de veinte agentes relatan la extrema tensión que se vivió en esos momentos, tal y como consta en los audios de sus comparecencias a las que ha tenido acceso La Vanguardia. “Se puso las manos varias veces hacia el chaleco. Otras veces levantaba un dedo índice hacia el cielo y parecía que hablaba en árabe”, explicó el mismo responsable del cuerpo policial.

Tal y como queda reflejado en sus testimonios, este terrorista, después identificado como Omar Hichamy fue disparado en varias ocasiones. Un agente cuenta cómo le disparó en la pierna, otro en el cuerpo. Sin embargo, el objetivo no acababa de ser abatido. Se volvía a levantar.

”A medida que recibía el impacto se quedaba otra vez inmóvil, y a los 2 o 3 minutos empezaba a mover un brazo y se lo ponía en el pecho. Luego a los 30 segundos o un minuto se ponía el otro brazo. Luego de repente hacía como para hacerse inmolar. Así estuvo como 40 o 50 minutos”, sostuvo textualmente uno de los agentes, aunque seguramente quería decir cuatro o cinco.

”Quería irse con su dios”

Varios de los mossos que prestaron declaración en la Audiencia Nacional insistieron en que la sensación que tuvieron es que quería ir contra ellos, atacarles y después inmolarse. “Él lo que quería era hacer lo que ha hecho e irse con su dios Alá. Porque la actitud era totalmente de voy a morir y si puedo llevarme a alguien por delante”, recordó.

Durante los interrogatorios, el magistrado insistió en sus preguntas en porqué consideraron que había que disparar si el terrorista mostró claros ejemplos de querer atacarles y si pensaban que los cinturones que llevaban eran explosivos que podrían activar en cualquier momento, sobre todo en una zona lleva de establecimientos con personas.

Uno de los agentes explicó que se dieron instrucciones claras y concisas para que no se moviera antes de disparar. “Le dijimos no te muevas, quieto policía, no te muevas, al suelo, y además mis compañeros decían lo mismo y fuerte, muy fuerte, pero no había manera. Venía, venía, venía, como la sensación de eso. Quería explotar, quería hacernos daño”, espetó.


Fuente: La Vanguardia

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